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Be water my friend…

Esta tarde me he quedado reflexionando sobre esta frase… vienen a mi pensamiento imágenes de agua corriendo libremente, convirtiéndose, cuando encuentra las condiciones adecuadas, en vapor, hasta formar una nube; esa nube viaja hasta que encuentra las condiciones adecuadas y se convierte en lluvia, que si tiene las condiciones adecuadas empezará a correr libremente para reiniciar el ciclo,…. ¿Y si no se dan las condiciones necesarias? pues el agua puede correr hacia el mar y esperar su momento, las nubes pueden seguir viajando y esperar su momento, la lluvia convertirse en nieve, hielo, parte de un ser vivo, … y esperar su momento… con esfuerzo y alto consumo de energía podemos forzar el proceso pero si paramos todo vuelve a su ritmo.

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La lección que saco de esta reflexión es que por mucha prisa que tengamos en llegar a alcanzar nuestro objetivo, las cosas tienen un ritmo… este ritmo se puede forzar en momentos determinados, pero no indefinidamente, hay que dejar que las cosas fluyan!

Como el agua, adaptándonos a las condiciones de cada momento, si estamos en una copa, somos copa, si estamos en una tetera, somos tetera, simplemente aceptando lo que es. Todo lo que nos aleje de esta aceptación nos resultará costoso, y al tiempo, a pesar de la aceptación de lo que es, también hay que vivir el cambio, el agua no puede estar indefinidamente en un estado, es cuestión de tiempo que fluya hacia otro, en caso contrario se estanca, se corrompe, pierde su pureza. Por tanto hay que equilibrar la aceptación y la acción, la adaptación a las circunstancias y la gestión de los cambios.

Para mejorar la aceptación, una buena estrategia es aumentar la consciencia, y para vivir  los cambios de forma positiva recomendaría un proceso de reflexión, acompañado por un Coach que disponga de herramientas suficientes para trasladarnos la responsabilidad, nos acompañe en los cambios de observador necesarios para releer nuestra realidad de una forma que resulte más empoderadora, que nos abra un nuevo abanico de posibilidades, …. podemos seguir siendo agua, pero fluyendo de otra forma.

Be water my friend.

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!Que suerte, me he equivocado!!

No, no me he vuelto loco. No me alegro de cometer errores, simplemente asumo que no puedo evitarlos y decido cómo vivirlos. Como reza el dicho popular, “quién anda con platos, rompe platos”, eso parece ser inherente a la condición humana, todos tomamos decisiones y de vez en cuando nos equivocamos.

culpa

Ante esa equivocación, caben dos reacciones, la de fustigarnos con la culpa, reconocer nuestro pecado y aplicarnos penitencia; o bien, revisar lo que ha pasado, analizar los hechos y proponer alternativas y soluciones.

Los que han trabajado conmigo saben que suelo usar la frase “la culpa es del cha-cha-cha. Y ahora que sabemos quién es el culpable, ¿está todo resuelto o estamos como antes?“, me sigue sorprendiendo ver la cara de sorpresa de quien recibe esa frase en lugar de una reprimenda. Todos esperan que ante un error haya un castigo, incluso nosotros mismos nos encargamos personalmente de castigamos si no hay nadie a mano para hacerlo.

Pues bien, a mi me gusta mantener esa actitud constructiva de buscar una solución en lugar de un ¿justo? castigo. Me gusta pensar que quien se ha equivocado lo ha hecho buscando la mejor de las alternativas posibles, dadas sus circunstancias.

Realmente planteo que los errores son fuente de aprendizaje. Un error nos indica un área de mejora personal.

Piensa en el peor error que hayas cometido en tu vida,… si, si, en el peor! y ahora, antes de continuar con la lectura, piensa en tres cosas que aprendiste de ese error y que te son útiles para tu vida actual. ¿las tienes?… ¿cómo son?

Igual tienes suerte y has expresado tus aprendizajes en positivo, y eso te ha permitido avanzar. En muchas ocasiones lo planteamos en negativo (sí, en primera persona y yo sé lo que me digo), es muy frecuente aprender a NO confiar, a NO hacer algo… Te propongo una cosa, dale la vuelta a la frase, y en lugar de “NO confiar“, pasemos a “ser más precavido“, en lugar de dejar de hacer, pensemos en hacer de otra manera, expresado de esta manera, el aprendizaje se convierte en posibilitador, nos abre puertas y nos da opciones de mejora. Se convierte en algo productivo y enriquecedor.

Lo sé amigo, sé que te seguirás equivocando, eso es inevitable, pero será en otras cosas, estas ya las habrás aprendido. Además, espero que lo vivas de forma diferente, que no te castigues, no te culpes, sino que te evalúes a ti y a las circunstancias y propongas aprendizajes en positivo. En mi camino me acompaña una frase: “!equivócate!, hazlo barato, hazlo pronto y así podrás avanzar más rápido” .

Talleres

El proceso de aprendizaje se puede entender de muchas maneras. La nuestra es la experiencial. No concebimos otra manera mejor para integrar en los participantes de nuestros talleres que la de experimentar todos y cada uno de los aprendizajes en primera persona.

Es por esto que planificamos nuestros talleres de una forma participativa, divertida, dinámica y vivencial. Cada conocimiento teórico expuesto tiene un reflejo en la aplicación inmediata, de manera que el participante experimenta ese aspecto que le queremos transmitir, lo vive,…. y de esa vivencia puede construir su propio aprendizaje, sus posibles aplicaciones a su vida diaria.